La escuela al campo

14 mayo, 2012


Ya en la secundaria básica los muchachos no tienen que ir a la escuela al campo. Cuando reciben el diploma de graduados en noveno grado tienen la sensación de que se han perdido algo importante y solo les queda el consuelo de escuchar las historias de los herman@s mayores, que han tenido el placer de sembrar un árbol o pueden bañarse con agua fría sin coger catarro por que ellos i fueron a la escuela al campo. Leer el resto de esta entrada »


Cuando yo era un enano si algo bueno tenían los últimos meses del año eran las lluvias mañaneras que me eximían de ir a la escuela, el virus del catarro que me convertía en el centro de atención de la casa y las tardes grises de vientos fuertes, ideales para empinar papalotes. Hacer y empinar un papalote es como contraer varicela, si no lo aprendiste durante los primeros siete años de vida, después es peor. Yo cargo con el estigma de no dominar los rudimentos de la confección de un papalote y tampoco he contraído varicela. Leer el resto de esta entrada »