Un hombre de éxito

13 abril, 2011


Un hombre de éxito es perfectamente reconocible entre los demás hombre normales.

Biológicamente la naturaleza (¿o la sociedad?) lo ha dotado de cuatro ruedas, black berry, ojos color gafas oscuras y piel crema L´Oreal. debajo del sombrero, gorra o peluquín hay una cabeza tan infértil que ni los piojos prosperan.

El simple de los mortales desiste rápido al tratar de establecer comunicación con este ser superior. Sus frases son una sarta de slogans de publicidad, bocadillos de películas de Silvestre Stallone y tecnicismos de manuales de equipos de computación.

El hombre de éxito tiene respuestas y soluciones para todas las situaciones al alcance de su bolsillo.

Un amigo me dijo que son ladrones con corbata y los papeles en orden.

Yo le agradezco que ciertas agrupaciones sin talento musical estén en las listas de éxito, que la ciudad se parezca cada día más a una urbe futurista con diseños arquitectónicos grotescos, que las discotecas puedan cumplir sus planes de ventas, que ETECSA haya expandido su red de celulares, que surjan nuevas profesiones como el correveidile, el censor de chismes y el expendedor de productos rotos sin utilidad conocida.

El hombre de éxito tiene muchos brothers, aseres y ambias con quienes comparte interesantes tertulias sobre el ciclo reproductivo del alce siberiano, la técnica para convertir una lata de cerveza medio vacía, en una medio llena y la vida privada de Steven Seagal.

El hombre de éxito no es malo. Malo es que todos quieran ser como él.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s