Aviso de ciclón

14 septiembre, 2010


Bien parece que en esta temporada ciclónica nos quedaremos con las ganas de tener un huracán por estos lares. Más que a aprendido a vivir con ellos los cubanos hemos adoptado a estos organismos meteorológicos.

–          ¿Te acuerdas de Lily?

–          Ese Ike fue tremendo

–          A mi me parece que Julia este año no nos va a visitar

Es cierto que la combinación de vientos extremos, inundaciones costeras y de ríos, y lluvias intensas, crean un cóctel climático mortal, pero acá lo asumimos con mucha disposición y somos capaces de porfiar y debatir con los experimentados meteorólogos que salen por la TV y la radio argumentando leyes y teorías climáticas sacadas de la sapiencia popular o la imaginación de los niños cuando todavía no existían los videojuegos.

Sabido es que durante años el hecho de que la zona occidental del país fuera la más afectada por los ciclones contribuyó a profundizar el tradicional y sano antagonismo entre oriente y occidente, incluso entre algunas provincias hubo su tira y jala por aquello de que por aquí solo pasan huracanes de categoría 4 o 5 mientras que allí solo llegan tormentitas tropicales.

Sería interesante realizar un estudio sociológico sobre la influencia de los ciclones en el crecimiento demográfico de la población cubana:

–          Mira niña no te hagas la dura, viene un ciclón y nadie sabe lo que puede pasar.

O en la vanguardia de las artes plásticas:

– ¿Y ese pintorreteo sin sentido?

– No sea usted ignorante. Ese cuadro es una obra genial, se titula Cono de probabilidades de un huracán e el Caribe. Inculto

Pero no crea que esto de los ciclones influye siempre en lo que tiene que influir. O cómo usted se explica que todavía haya personas que reserven un campismo para la temporada ciclónica, o que alguien construya a menos de 30 centímetros del mar. Es cierto, el ciclón golpea fuerte, pero no a todos por igual o al menos no a todos los que tiene que golpear.

Podría extenderme ahora hablando de las relaciones intrafamiliares, el desarrollo urbanístico, el hit parade o la gastronomía tradicional y sus vínculos con los ciclones. No creo que sea necesario dejar correr tinta (léase bytes) sobre algo que se sabe por todos.

Ahora bien por qué estos ciclones tan impertinentes no nos echaron un cabo cuando Colón vino a apropiarse de lo que ya tenía dueño o cuando los ingleses casi nos destruyen La Habana o algún pirata aburrido venía a quemar nuestras villas. O incluso, y me lo pregunto desde qué era niño, cuándo había prueba al día siguiente y no había estudiado.

Manténgase informado, el próximo aviso será…próximamente.

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One Response to “Aviso de ciclón”

  1. alejo3399 Says:

    Mandy el ciclón en Cuba es un desastre pero siempre, no sé por qué, cuando viene alguno, la gente se pone entusiasmada, o así parece… luego, cuiando se caen las casas, les cambia la cara, pero en principio yo creo que hasta lo tomamos como un evento excitante, no¿¿¿

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